El 22 de julio de 2026 entró en vigencia un arancel del 25% de EEUU a bienes brasileños — la culminación de un caso de la Sección 301 que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) abrió más de un año antes. Para los proveedores de madera sudamericanos que siguen esto desde Argentina y Uruguay, el número en sí importa menos que el proceso detrás: no fue una decisión repentina, y entender cómo se construyó ayuda a explicar por qué el sector maderero brasileño reacciona con tanta dureza — y dónde es real la oportunidad para otros proveedores sudamericanos.
- 25% — arancel de la Sección 301 de EEUU a bienes brasileños, vigente desde el 22 de julio de 2026 (USTR).
- 1 año — desde que la USTR abrió la investigación (15 de julio de 2025) hasta el arancel final (15-16 de julio de 2026).
- ~50% de las exportaciones madereras de Brasil (~US$1.200M en 2025) van a EEUU (ABIMCI, vía ITTO).
- La deforestación ilegal es una de las prácticas nombradas formalmente en la investigación de la USTR.
Un proceso de un año, no una decisión repentina
El arancel se remonta al régimen más amplio de "aranceles recíprocos" que EEUU aplicó globalmente desde 2025, que ya sometía a los bienes brasileños — incluidos los productos de madera — a derechos adicionales (ITTO Tropical Timber Market Report, 30:13). Sobre esa base, la USTR abrió una investigación dedicada de la Sección 301 sobre Brasil el 15 de julio de 2025, examinando una lista específica de "actos, políticas y prácticas" brasileñas — entre ellas normas de comercio digital y pagos electrónicos, aranceles preferenciales, aplicación de normas anticorrupción, protección de propiedad intelectual, acceso al mercado de etanol y deforestación ilegal (USTR). Casi un año después, el 1 de junio de 2026, la USTR determinó que varias de esas prácticas eran "accionables" y propuso aranceles a bienes brasileños. La acción final llegó el 15-16 de julio de 2026: un arancel del 25%, vigente desde el 22 de julio de 2026 (USTR; Federal Register).
La deforestación ilegal es parte explícita del caso
Hay un detalle fácil de pasar por alto en los titulares sobre el arancel: la deforestación ilegal fue una de las prácticas nombradas en la investigación de la USTR desde el inicio, junto con los temas de comercio digital y anticorrupción que tuvieron más cobertura de prensa (USTR). Ese detalle importa para los proveedores sudamericanos que se posicionan en torno al abastecimiento verificado y trazable — la misma presión de debida diligencia que impulsa regulaciones europeas como EUDR ahora es visiblemente parte de cómo EEUU encuadra sus decisiones comerciales con Brasil, no solo una preocupación europea.
Qué cubre el arancel — y qué no
La medida final incluye una extensa lista de exenciones — acero, aluminio, productos energéticos, partes de aeronaves y ciertos productos de madera ya alcanzados por medidas separadas de la Sección 232 quedan excluidos — por lo que su alcance sobre los distintos códigos arancelarios de madera varía según la línea de producto, en vez de aplicarse como un 25% parejo a toda exportación maderera. Aun así, el mercado estadounidense es demasiado grande como para que el sector brasileño absorba el golpe en silencio. Según la Asociación Brasileña de la Industria de Madera Procesada Mecánicamente (ABIMCI), Estados Unidos representó aproximadamente el 50% de las exportaciones madereras de Brasil, valuadas en unos US$1.200 millones en 2025 (ITTO TTM Report 30:13). ABIMCI argumentó en una audiencia pública de la USTR a comienzos de julio que los productos madereros brasileños provienen de bosques plantados, siguen prácticas de manejo sostenible y complementan — en vez de competir con — la producción doméstica estadounidense; el argumento no cambió el resultado, y la asociación calificó desde entonces al arancel como un duro golpe a la competitividad, advirtiendo que pone en riesgo empleos, niveles de producción e inversiones (Argentina Forestal, 21 de julio de 2026).
Qué significa esto para los proveedores argentinos y uruguayos
Una desventaja de costo relevante sobre el contrachapado, molduras, puertas, pisos y madera aserrada brasileña en el mercado estadounidense cambia el cálculo para compradores norteamericanos que hoy dependen de un solo país de origen. Esto no redirige volumen de manera automática — calificar a un nuevo proveedor sigue requiriendo documentación, pedidos de muestra y pruebas de plazo de entrega — pero los compradores que están reevaluando activamente su exposición a Brasil, y al riesgo de trazabilidad que ayudó a motivar este caso, son una audiencia real. Los proveedores de Uruguay y de la provincia de Misiones, Argentina, que ya operan con trazabilidad alineada a EUDR, están en condiciones de responder a esa consulta cuando llegue.
Fuentes
- USTR / Federal Register — Notice of Action: Brazil's Acts, Policies, and Practices (Sección 301), 20 de julio de 2026
- ITTO — Tropical Timber Market Report, Volumen 30 N.º 13, 1–15 de julio de 2026
- Argentina Forestal — "Estados Unidos ratificó un nuevo arancel del 25% a la madera procesada", 21 de julio de 2026